viernes 6 de noviembre de 2009

Policía argentina investiga supuestas conexiones internacionales de mapuche

“Es un tema de seguridad nacional”, admitió un vocero de la Unidad Antiterrorismo de la Policía. Los referentes Mapuche señalan que "Las fuerzas de seguridad temen que lo que ocurre en Chile suceda acá. El sabotaje a las corporaciones del lado chileno les mete miedo a las empresas del lado argentino y las hace pensar en si vale la pena seguir invirtiendo en esta zona"

Por: Critica de la Argentina

La organización Askapena es una ONG internacional compuesta por ciudadanos del país y de la diáspora vasca. Sus integrantes son maestros, estudiantes y trabajadores que en sus vacaciones viajan a diferentes puntos del planeta para conocer realidades distintas. Los mueve la necesidad de acercarse a pueblos de todo el mundo que sufren alguna forma de opresión. Desde hace tres años visitan a los mapuche del sur de la Argentina, con quienes han establecido un vínculo fraternal, de intercambio cultural, político y social.

El ocho de agosto pasado, cinco militantes de Askapena participaron junto a un grupo de mapuches de un acto político que se llevó a cabo en la ciudad de Trelew en repudio de un caso de presunta represión policial contra comunidades originarias. Los vascos hablaron durante el encuentro acerca de la búsqueda de autonomía en el norte de España y todo transcurrió con normalidad, entre gritos de justicia, proclamas de libertad y bajo un cúmulo de nubes que presagiaban tempestades. Al finalizar el acto, mapuches y vascos se subieron a un micro alquilado y emprendieron viaje a la ciudad de Esquel. Pero, a poco de salir, cuando el colectivo se adentraba en la meseta yerma, un grupo de efectivos de la Policía Federal los interceptó. “Detuvieron el micro –cuenta Moira Millán, la líder campesina mapuche que encabezó el acto– y solicitaron documentos, en particular los pasaportes de los tres compañeros europeos. Nos obligaron a descender del micro. Pero nos negamos. Llamamos a un abogado, que envió a un colega rápidamente y pudimos seguir”.

Al llegar a Esquel, sobre la ruta de entrada, un camino que serpentea mientras desciende hacia un valle de colores ocres, la policía provincial y la Gendarmería volvieron a frenar al micro. Pero esta vez todo fue más evidente: los efectivos querían saber, con especial énfasis, quiénes eran los extranjeros. “Nos permitieron continuar –recuerda Millán–, pero cuando llegamos a destino nos encontramos con cuatro hombres de civil apostados frente a mi casa, arriba de un auto gris. Eran las cuatro de la madrugada y llovía torrencialmente: ese auto estuvo frente a mi casa en diferentes momentos, durante dos días. Mientras los vascos estuvieron de visita”.

Los vascos continuaron viaje, pero a Millán la vigilaron varios días más. El viernes 16 de octubre, luego de participar en actos públicos en Buenos Aires por el 11 de Octubre –para los pueblos originarios, el último día de libertad–, llegó a la terminal de micros de Retiro junto a otra compañera integrante de una organización social. Entonces se percató de que las estaban observando nuevamente. “Un sujeto nos siguió todo el tiempo. Cuando creíamos que había desaparecido, volvimos a encontrarnos con él en la misma dársena en la que iba abordar mi micro. El hombre subió al mismo micro que yo y descendió en Liniers, primera parada del recorrido. Apenas llegué a San Carlos de Bariloche, volvió a suceder lo mismo. Otro sujeto me empezó seguir hasta que me bajé en la terminal de Esquel, la ciudad donde vivo”.

La anécdota de los vascos en el sur y los seguimientos a Moira Millán, confirmados a Crítica de la Argentina por un vocero de la Unidad Antiterrorismo de la Policía Federal y otro de la Gendarmería Nacional, grafican una situación incipiente en el sur del país. Hace rato que la Patagonia dejó de ser el reino de la quietud para convertirse en un territorio efervescente y sin calma. Mientras las comunidades mapuches de Neuquén, Río Negro y Chubut exigen que se les reconozca la ocupación ancestral de miles de hectáreas hoy en poder de terratenientes locales y foráneos -y también del Estado-, latifundistas, empresarios, medios de comunicación y políticos denuncian a viva voz que algo está por estallar. Elucubran la teoría del regreso de la Araucanía, bajo el pretexto rebatible de que los mapuches provienen de Chile, y alientan fantasmas de toda índole. El mayor de ellos es el que sugiere la presunta existencia de una alianza político-militar entre aborígenes y organizaciones separatistas de Europa y Centroamérica.

“Con el argumento de un intercambio de la lengua –explica un hombre de la Federal–, miembros de ETA, digamos cuadros políticos, trazaron vínculos con los mapuches del sur. La policía hizo tareas de inteligencia, claro, sobre todo porque ETA se acercó al conflicto en Chile. Es un tema de seguridad nacional. Pero no lo podemos hacer público porque sería, estratégicamente, un error”.

El empresario Carlos “Nuno” Sapag, hermano del gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, y gerente de una empresa minera, fue quien encarnó la denuncia más grave. El mes pasado, sin filtros, expresó públicamente que cuadros de ETA y de las FARC habían cruzado a la Argentina desde Chile para asesorar a los mapuches de su provincia en estrategias de guerrilla y recuperación de tierra. “Es necesario respaldar a los jueces y a las fuerzas de seguridad que muestran compromiso con su cargo”, destacó. “Sabemos que en la Novena Región hay gente escondida que pertenece a las FARC y a ETA y que se relaciona con algunos dirigentes mapuches para instalar la anarquía total en Neuquén”, agregó, apocalíptico. “Tienen armas y se financian con el narcotráfico”, continuó, y concluyó: “Sólo quieren aprovecharse para instaurar el terror”. Varias veces insistió con su pedido de mano dura.

Al cierre de esta edición, Sapag fue internado con un pico de presión, razón por la cual no pudo opinar para este artículo. Cuando se le preguntó a su vocero en qué se basó para formular las graves acusaciones contra el pueblo mapuche, su respuesta fue: “En informes del gobierno chileno, donde alertan que encontraron armas e instructivo de las FARC y además en versiones periodísticas. En la zona de Aluminé hay europeos con pelo rubio que participan de las tomas: no son gente mapuche”.

El cuadro de denuncias contra las comunidades originarias terminó de ilustrarse con la seguidilla de notas que publicó el diario La Nación –una de ellas firmada por el periodista Rolando Hanglin– con el título de “El regreso de la Araucanía”, apuntalando la teoría de que los mapuches “vinieron de Chile” y la idea de que los empresarios agropecuarios, terratenientes y hoteleros del sur están preocupados por el creciente número de recuperaciones de tierra que se llevaron adelante en los últimos años. En algo no se equivocan. Si en Chile el conflicto mapuche llegó a un punto álgido que suma comuneros muertos y represión por parte del aparato estatal, en la Argentina, las comunidades se han organizado para la resistencia. Muy a menudo, plantan la bandera del Puel Mapu sobre territorios recuperados y reclaman por reivindicaciones postergadas. El caso Benetton en Chubut opera como paradigma, pero hay muchas recuperaciones más a lo largo de la Patagonia. Sólo en Río Negro fueron recuperadas más de 170 mil hectáreas en los últimos años.

Moira Millán aventura: “Las fuerzas de seguridad temen que lo que ocurre en Chile suceda acá. El sabotaje a las corporaciones del lado chileno les mete miedo a las empresas del lado argentino y las hace pensar en si vale la pena seguir invirtiendo en esta zona. Entonces, la Argentina quiere mostrar un territorio seguro para la inversión. Patagonia tiene una unidad geográfica y todo lo que se produce en Chile se podría producir acá. En lugares como Chubut, se tiene una perspectiva muy radical de la lucha. Si se radicalizara la lucha en la Argentina, probablemente encontraríamos más apoyo del que tienen en Chile. De ahí la preocupación de la policía”.

–¿ Pero existen vínculos como denuncian estos sectores con las FARC y ETA?
– No, lo que existe es un vínculo de solidaridad con los pueblos. Los zapatistas, los vascos han sido oprimidos como nosotros. Pero de ahí a que estemos haciendo una coordinación político-militar y que estemos financiados por el narcotráfico hay un largo trecho.






Enlaces
Mapuche





Internacionales





Contrainformación

Preso de Choque denuncia torturas y amenazas de fiscalía antimapuche

Familiares PPM de Choque

MINISTERIO PÚBLICO: AMENAZAS DE MUERTE, APREMIOS ILEGITIMOS Y CHANTAJES

Desde hace un tiempo se vienen conociendo, a través de distintos relatos, las formas utilizadas por los algunos fiscales del Ministerio Publico, persecutores del Pueblo Mapuche, para reclutar a los llamados “testigo protegidos”.

Estas acciones realizadas en conjunto con carabineros o la PDI van desde los ofrecimientos de dinero, abogados, casas o trabajo, hasta amenazas de muerte, chantajes e inclusive torturas.

Hace ya algún tiempo conocimos la denuncia del comunero de Yeupeko Vilcun, Roberto Painemil, quien fue detenido por civiles armados y luego torturado por carabineros en presencia del propio Fiscal Moya de Temuco, y en Abril de este año la denuncia de Jonathan Huillical, torturado en el cuartel de la PDI de la misma ciudad.

Pero estos son sólo los casos de quienes se han atrevido a denunciar, sin embargo, existen muchos otros en que el miedo a las represalias ha impedido su conocimiento público.

Este lunes dos de noviembre, en el Juzgado de Garantía de Cañete, durante la nueva formalización a cinco presos políticos mapuche de Choque y Pascual Coña, otro caso similar salió a la luz pública, causando dolor e impotencia entre los familiares y comuneros que llenaban la sala.

Después de más de un año de soportar el amedrentamiento permanente de parte del Ministerio Publico y la policía chilena, como en los mejores tiempos de dictadura, Cesar Parra Leiva, comunero de Choque, se atrevió a denunciar los hechos que lo tienen privado de libertad, que en definitiva no es otra cosa que su negativa a transformarse en un “testigo protegido” de la Fiscalía. Debido a dicha negativa, el Ministerio Publico cobró su venganza y lo formalizó por el ataque al Campamento Ranquilhue de Forestal Mininco.

“Un día andaba en Cañete y fui a comprar una botella de pisco y me detuvo un guardia del supermercado que me dijo que yo estaba robando, y llamó a carabineros. Llegó una pareja de carabineros y me llevaron a la comisaría. Me preguntaron de donde era, yo les respondí que de Choque. Después llegó un carabinero Sanzana y empezaron a insultarme y cachetearme, diciéndome que yo sabía quien había quemado la casa de González (Campamento Ranquilhue). Me dijeron que tenía que nombrar a Héctor LLaitul y Ramón LLanquileo, y me mostraron unas fotos. Estuve una noche y al otro día me llevaron a declarar ante el fiscal Morales.”

“Tiempo después llegaron a mi casa y me dijeron que el fiscal Elgueta quería hablar conmigo, y me llevaron nuevamente. Elgueta me dijo que tenia que declarar lo mismo que me dijeron los carabineros y me hicieron firmar unos papeles, o me iba a mandar a matar.”

“Otro día andábamos cazando con mi hermano y unos amigos y llegó una patrulla de carabineros y nos detuvo y nos comenzó a golpear con las culatas de las armas en la cabeza y nos arrastraron y patearon en el suelo, a mi hermano hasta le quebraron un diente. Nosotros tenemos las fotos de esto. Quisimos hacer la denuncia y fuimos a la Fiscalia de Cañete a denunciar lo que nos había pasado pero nos dijeron que dichos papeles los iban a mandar a la Fiscalía Militar de Concepción. Tiempo después fuimos allá pero no había nada”.

“Después nuevamente (carabineros) llegaron hasta la comunidad, donde nos encontrábamos trabajando en la casa de mi hermano, esta vez me dispararon dejándome herido por lo que debí ser trasladado hasta el hospital de Cañete”.

Sin embargo, esta no fue la noticia más importante en los distintos medios de comunicación, como si lo fue el montaje que mostraba a un supuesto padre mapuche usando a sus hijos de escudo, nuevamente, como se hacia durante la dictadura.

Hace algunos días se presentó un proyecto de ley que entregaría mayores facultades al Ministerio Publico, entre ellas la intervención telefónica, sin requerir de la autorización de algún Juez de Garantía.


Llamamos a denunciar al Ministerio Publico Chileno y a investigar su accionar corrupto, inmoral y delictual. Especialmente a los fiscales Moya, Elgueta y Cruz.

Llamamos a no dejarse a engañar por ellos a no aceptar sus ofrecimientos y a denunciar sus amenazas y chantajes.

Llamamos a proteger al hermano Cesar Parra Leiva y su familia ante las represalias que pudieran sufrir.

Familiares PPM Choque – Cárcel de Concepción

En libertad dos comuneros de Lleu Lleu por contradicciones de fiscalía y su testigo protegido

El tribunal de garantía de Cañete revocó la prisión preventiva que recaía sobre los comuneros mapuche Jorge Santi y Simón Milla Paillán, ambos imputados por "incendio terrorista", debido a que la Fiscalía los investiga por su presunta participación en los incendios del pasado 8 y 9 de agosto que destruyeron en Lleu Lleu un camión, una cabaña y un galpón.

El tribunal amparó su decisión luego de conocer los peritajes científicos efectuados por la propia Fiscalía, que comprobaron que en dichos ataques no se utilizó ningún tipo de combustible, refutando así la versión del principal testigo protegido que declaró haber visto a los imputados portando un bidón con bencina al momento de los atentados. Esta contradicción fue lo que permitió la libertad de los mapuche, según afirmó el abogado defensor Egon Matus.

Tanto Santi como Milla Paillán, ambos con residencia en Lleu Lleu, deberán firmar en Fiscalía una vez por semana, además de quedar con arraigo nacional y obstaculizados de visitar al resto de los coimputados.

En tanto, el mismo tribunal negó la libertad a Norberto Parra Leiva, quien se encuentra formalizado por el enfrentamiento con el fiscal Mario Elgueta.

Al mismo tiempo rechazaron la petición de la Defensa de levantar completamente el secreto de la investigación en esta causa, lo que implicaría revelar la identidad de los testigos protegidos que incriminan a los 15 mapuche procesados. Sólo dejaron que los imputados vean las declaraciones, pero no las identidades de los supuestos testigos.

martes 20 de octubre de 2009

CAM se adjudica ataque a camiones declarando la guerra a la república de Chile

CAM se adjudica ataque a camiones declarando la guerra a la república de Chile

COMUNICADO PÚBLICO COORDINADORA MAPUCHE ARAUCO MALLECO

Comunicamos a la opinión pública nacional e internacional lo siguiente:

Dado que no ha existido ninguna señal del gobierno de poner fin a las fuerzas represivas en nuestras comunidades, hemos tomado una decisión como Coordinadora Mapuche Arauco-Malleco manifestamos públicamente nuestra renuncia a la nacionalidad chile, y declaramos territorio de la nación autónoma mapuche des de río Bío bío al Sur, a partir del reconocimiento explicito que el Estado hace sobre su existencia en el Tratado de Tapihue de (1825) Art. 19.

Por lo cual damos por terminado todo dialogo con la republica de chile y le declaramos la guerra, desde hoy 20 de octubre de 2009 en adelante. Y llamamos a todas aquellas comunidades a seguir la misma senda para poder lograr la expulsión completa a todos aquellos objetivos que operan en nuestra nación mapuche

Por lo mismo hemos dado libertad de acción a los órganos de resistencia mapuche para actuar en contra de los intereses capitalistas en el territorio mapuche.

Por ello, asumimos en plenitud la reciente acción desarrollada por nuestros Weichafes Pehuenches, Nagche, Lafkenche, pichunches y huilliches de las Comunidades Mapuche en conflicto de la CAM.

Comunicamos a nuestro pueblo y a la opinión publica lo siguiente:

Martes 20 de octubre del 2009, nuestros Weichafes realizaron acciones en contra de dos camión de la empresa forestal EL Bosque, que se encontraba circulando en la ruta que une Collipulli con la ciudad de Angol, específicamente en el alto de Cancura, en la Región de La Araucanía. Que estas prestaban servicios a Forestales, resultando dos de estas máquinas destruidas.

Estas acciones tienen como único objetivo repudiar todos los últimos hechos de violencia en contra de nuestra nación mapuche, y a la vez respaldar el proceso de recuperación de tierras de nuestras comunidades en conflicto.

Esta es también una forma en que nuestros Órganos de Resistencia del Territorio Mapuche- Pehuenches, Nagche, Lafkenche, pichunches y Huilliche expresan su repudio a las condenas sufridas por nuestros hermanos recluidos en las diferentes cárceles del estado chileno y la forma de comunicar que de seguir existiendo prisión política y condenas, estas acciones se seguirán realizando por parte de nuestros weichafe, apoyados por todas las comunidades Mapuche de la nación mapuche .

Por último, reafirmamos nuestra convicción de seguir en la senda de nuestros antepasados que con fortaleza se ofrendaron a la causa de la justicia y dignidad de nuestro hermoso y heroico Pueblo Nación Mapuche. La Coordinadora está más fortalecida que nunca en su lucha por el Territorio y Autonomía.

Mientras exista pobreza y miseria a raíz de la falta de tierras con políticas de estado que legitiman el despojo territorial, la CAM seguirá existiendo.

Con la fuerza de de nuestros Futa Keche Kuifi y Weftun (renacer de los nuevos guerreros), que germinan y multiplican por todo el WALLMAPU por una causa que se convierte día a día en una causa más sagrada.

¡MARICHIWEU!

Órganos de Resistencia Territorial

ORT-CAM.

¡Territorio y Autonomía a la Nación Mapuche !

¡WEUWAIÑ PU PEÑI, PU LAMNIEN!

Dos camiones forestales incendiados en ruta Angol - Collipulli


Dos camiones forestales incendiados en ruta Angol - Collipulli

Un grupo de encapuchados armados quemó anoche dos camiones forestales en el sector de la cuesta Trancura, distante a cuatro kilómetros de Angol, en el camino que une a esa ciudad con Collipulli, según Carabineros.

La acción ocurrió a la 1:10 horas, en el mismo lugar donde la madrugada del 5 de septiembre, un grupo similar incendió otra máquina forestal.

Esta vez, los desconocidos detuvieron y quemaron los camiones que transitaban por ese sector, en sentido contrario, y quedaron separados el uno del otro a unos 400 metros.

El primero de los camiones pertenecia a la empresa forestal El Bosque, con sede en Los Ángeles, mientras el segundo es propiedad de una empresa con base en Angol. Ambos móviles viajaban sin carga

Según señaló el prefecto de Malleco, Iván Bezmalinovic, sólo minutos antes de realizarse los ataques había circulado por el lugar una patrulla de Carabineros, por lo que se infiere que el grupo dejó pasar la unidad policial para realizar posteriormente el ataque.

Tras la acción incendiaria, los encapuchados arrancaron por bosques vecinos. Personal de carabineros y de la PDI realiza intensos operativos en busca de los mismos o de pruebas y/o algún elemento que les permita tener resultados que mostrar.

lunes 19 de octubre de 2009

LA MILITARIZACION DEL WALLMAPU Análisis de la CAM

LA MILITARIZACION DEL WALLMAPU
Análisis de la CAM



ASESINATOS POLITICOS

Hace algunas semanas atrás nos enteramos a través de la prensa que en el caso del asesinato de nuestro hermano Mendoza Collio, se abren nuevos antecedentes que dan lugar a entender, ya con base, que en el hecho en si hubo un montaje para encubrir dicho asesinato y a sus autores. Los antecedentes dicen relación con una eventual maquinación de las ropas y equipos de protección del agente del GOPE, es decir, que entre los mismos efectivos habrían fabricado pruebas realizando escopetazos al chaleco y casco del uniformado para argumentar la tesis de la emboscada y así esgrimir “legitima defensa”. Estos antecedentes se suman a otros ya develados como que Collio fue ultimado por la espalda cuando ya estaba reducido.

De dicha situación desprendemos la siguiente pregunta ¿El asesinato de nuestro peñi fue cometido por un solo efectivo o fue una orden, y habrían más involucrados?. Considerando el hecho que es la oficialidad la responsable última, en relación a sus subordinados, en una institución jerarquizada, como lo es Carabineros, quien opera como una fuerza militarizada dependiente del Ministerio de Defensa.

En este sentido nos atrevemos a formular que el cobarde asesinato del peñi Mendoza Collio, prácticamente idéntico al asesinato del Weichafe Matías Catrileo, están involucrados agentes que se blindan con orientaciones políticas y orgánicas, y que ambos derivaron de una orden superior que responde a poderes fácticos involucrados en el conflicto con la Nación Mapuche.

Entendiendo que Carabineros es la “fuerza de choque” histórica del “estado de derecho” y los intereses económicos del empresariado y latifundistas, no es de extrañar que estos reciban ordenes encubiertas de parte del cuerpo político derechista y fascista chileno que actúa mafiosamente dentro de las instituciones.

El actual Gobierno de la Concertación si bien utiliza la represión indiscriminada hacia las comunidades Mapuche en conflicto, la criminalización y persecución a organizaciones y dirigentes, aun no utiliza el asesinato político, ya que los costos son demasiado altos, pero no así la derecha dura acostumbrada a resolver los conflictos violentamente y a manipularlos políticamente, sobre todo si estos sectores se sienten ya los detentores del poder con la ascensión del fascista Piñera a la presidencia de Chile.

LA ANI

Pero no sólo el asesinato político es utilizado para agotar al movimiento Mapuche, sobre todo a sus expresiones más consecuentes. Por ejemplo, la decisión de trasladar forzadamente a algunos presos políticos detenidos en la cárcel de Concepción, entre ellos cuatro militantes de la CAM, a fin de relegarlos a distintas zonas, fue una orden emanada del Departamento de Seguridad con asiento en la Dirección Nacional de Gendarmería, departamento que ha sido denunciado por la ANFUP (Asociación de Funcionarios de Unidades Penitenciarias) de que estarían haciendo campaña solapada al fascista Piñera al interior de gendarmería y quienes cumplieron un importante papel de soplonaje durante la movilización de dichos funcionarios.

Concluimos que dicho departamento de seguridad responde a las políticas de la ANI (Agencia Nacional de Inteligencia), la cual cada vez más actúa con una lógica fascista en colusión con agentes provenientes de las instituciones militares y la derecha. La que responde a un sistema de inteligencia supra-gobierno, que defiende al estado y al sistema capitalista.

PARAMILITARISMO

En esta línea de análisis, el reestreno del grupo paramilitar Hernán Trizano tiene como objetivo ir preparando ideológicamente el terreno para el actuar del paramilitarismo de derecha en las zonas de conflicto, con la aplicación del llamado “Plan Araucanía”. Esto en el contexto de un futuro Gobierno de Derecha, al estilo Uribe en Colombia, lo que significaría la agudización del conflicto interno que agravaría la situación de los derechos humanos con la imposición de dispositivos de control social que tienen sus precedentes en la dictadura y que la Concertación se a encargado de mantener durante estos veinte años, tales como la Justicia Militar, Ley de Seguridad Interior del Estado y Ley Antiterrorista, que constituyen el paragua legal para todo tipo de abusos de poder.

LA JUSTICIA MILITAR

Otro hecho grave es el actuar de la Justicia Militar en contra de comuneros y presos políticos Mapuche la cual está operando en este último tiempo con la impunidad y atribuciones propias de una dictadura.

Es un hecho que los fiscales militares operan hoy con grandes prerrogativas y sin que nadie les cuestione.

La competencia de la Justicia Militar en Chile es aberrante, desde su aplicación para resolver asesinatos cometidos por agentes policiales en contra de Mapuche, pasando por su aplicación a comuneros que luchan en procesos de recuperación territorial, hasta simples causas y delitos comunes cometidos por Mapuche, en una muestra clara de que su aplicación está dirigida, principalmente, hacia el Pueblo Nación Mapuche. El procesamiento a través de la Justicia Militar involucra la aplicación de torturas para la obtención de declaraciones, secreto de sumario, manipulación y construcción de pruebas, etc. La cual opera en colusión con el Ministerio Publico, inclusive, por sobre la justicia civil como se observó en la llamada “reconstitución de escena” en la comunidad de Choque, donde el Fiscal Militar dirigía las diligencias.

CONCLUSIÓN

La militarización no es sólo invocar la presencia de afectivos de la policía militar chilena que actúan con impunidad en contra de las comunidades en conflicto y sus justas reivindicaciones, si no que se trata del reestablecimiento de un plan de contrainsurgencia y su correspondiente definición de un enemigo interno a quien se debe destruir, que en este caso es el Pueblo Mapuche.

Por esta razón, se impone una lógica de guerra que legitima los asesinatos por sectores protegidos de carabineros, las medidas arbitrarias como los traslados forzados a presos políticos Mapuche y las prerrogativas de los fiscales militares, las que tarde o temprano se aplicaran de la misma forma hacia los sectores populares chilenos que pongan en riesgo los intereses del estado y el sistema capitalista.

¡Territorio y Autonomía a la Nación Mapuche!
¡¡¡¡¡Weuwaiñ!!!!!

Comunidades Antonio Panitru Bajo, Manuel Pillán de Ranquilco y Requén Pillán ocupan fundo donde asesinaron a Alex Lemun.

Comunidades Antonio Panitru Bajo, Manuel Pillán de Ranquilco y Requén Pillán ocupan fundo donde asesinaron a Alex Lemun.

Ocupado amaneció el fundo Santa Alicia propiedad de Forestal Mininco, en la comuna de Angol. Quienes están haciendo este movimiento reivindicatorio son los miembros de las comunidades mapuche: Antonio Panitru Bajo, Manuel Pillán de Ranquilco y Requén Pillán, de la cual era originario Jaime Mendoza Collío.

Cabe destacar, que en el predio Santa Alicia fue asesinado por el mayor Marco Trehuer de Carabineros el comunero Alex Lemún en 2002, a los 17 años. Además este recinto se ubica a 1 kilómetro del fundo San Sebastián, lugar en que falleció Mendoza Collío, en agosto pasado, tras ser abatido por la espalda por otro funcionario policial.

Fuente: Bío Bío